Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Modelo de Ficha
Jue Oct 04, 2012 7:30 pm por Dirección

» Registro de Apellido
Jue Sep 27, 2012 8:34 pm por Dirección

» Registro de Nombre
Jue Sep 27, 2012 8:20 pm por Dirección

» Historia y Reglamento de Blood & Fire
Jue Sep 27, 2012 6:46 pm por Dirección

» Ambientación
Jue Sep 27, 2012 6:45 pm por Dirección

» ¿En Donde se Ubica el Instituto?
Jue Sep 27, 2012 6:44 pm por Dirección

» Reglas del Instituto
Jue Sep 27, 2012 6:37 pm por Dirección

» REGISTRO DE AVATAR
Jue Sep 27, 2012 6:35 pm por Lost Heaven

» Fraternidades y Otros Grupos
Jue Sep 27, 2012 6:34 pm por Dirección

» Bestiario y Razas
Jue Sep 27, 2012 6:33 pm por Dirección

» Regla de Embarazo
Jue Sep 27, 2012 6:31 pm por Dirección

» Reglas de Avatar & Firma
Jue Sep 27, 2012 6:29 pm por Dirección

» Sobre los Narradores
Jue Sep 27, 2012 6:23 pm por Dirección

» ¿Como tiro un dado?
Jue Sep 27, 2012 6:20 pm por Dirección

» Reglas de Combate
Jue Sep 27, 2012 6:17 pm por Dirección

Image and video hosting by TinyPic Hotel 383 Tinypic
Licencia de Creative Commons
Lost Heaven: Es un foro de rol de creación original, los textos y el diseño del foro pertenecen a los creadores de este. Cualquier tipo de plagio será notificado al host de la página.

¿Recuerdas, mi pequeña Paulette?

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

¿Recuerdas, mi pequeña Paulette?

Mensaje por Paulette el Sáb Nov 20, 2010 10:43 am



Paulette:

Datos Personales:

-Nombre y apellidos del personaje:

Paulette Fleur.

-Edad:

Diecisiete años.

-Actividad:

Estudiaba.

-Procedencia:

Canadiense.

-Orientación sexual:

Bisexual.

-Estado civil:

Soltera.

-Nivel adquisitivo:

Elevado, yo puedo comprarle todo lo que necesite, aunque ella nunca fue de pedir nada.

-Descripción física:

Paullete tenía el pelo seco y rubio por las tardes, como la paja al sol, y olía a vainilla cuando se deshacía de su coleta y lo dejaba suelto al viento, siempre decía que era porque usaba colonia que olía así, pero yo creía que era por el color de su pelo. Rubio vainilla.

Sus ojos nunca miraron al presente, eran grises e infinitos. Siempre noté el vicio en el color de sus labios rosados, pero habitualmente contorneados en rojo. En su espalda había cuarenta y cuatro lunares. Podía dar la sensación de ser un dato irrelevante. Pero deberías haber contemplado su espalda desnuda, parecía una bella constelación, en la que cada lunar ocupaba el lugar que le correspondía por destino.

Desde pequeña todos le decíamos que con esa cara de pilla iba a llegar a donde quisiera. Bueno y el cuerpo la acompañaba a la perfección. Ya cuando tenía trece años y medio, se retó con el chico más malote del barrio para ver quien ganaba un pulso, y justo antes de empezar se tiró la cocacola por encima de la blusa. Ay Paulette, la más bonita, la cual se ganó el aplauso de todos porque no aguantó ni medio minuto. Pero quien iba a aguantar, cariño, si se había dejado el sujetador en casa.

Paulette paseaba vestidos igual que quien pasea perros con correa. A veces paseaba zapatos de colores chillones, o sombreros imposibles. Incluso llegué a verla un día paseando un collar de enormes piedras que imitaban a los diamantes de las actrices de los 60s, pero lo que nunca le vi pasear fueron abrigos. Aunque los demás lleváramos la nariz roja de frío y guantes de lana gruesa en las manos, ella iba sin abrigo. ¡Y qué ganas te daban de ir a echarle uno por los hombros! tantas como de pedirle que te sonriera, porque lo que mejor paseaba Paulette eran las radiantes sonrisas.

-Descripción psicológica:

A Paulette le gustaba pasear desnuda a las siete y dieciséis de la mañana. Recorría la cocina, paso a paso se le llenaban las plantas de los pies de frío cuando entraba en el baño, y brincaba por el pasillo con los ojos alborotados de sueño. Y al llegar frente al espejo, se ponía el pijama y se miraba dibujando la media sonrisa que le acostumbraba a regalarle a Blanca cuando le hacía el amor despacio. Se veía duplicada, y pasaban tantos minutos que su chica acababa por despertarse, y entonces corría para ir a calentarla con un abrazo de esos que llenan de medias sonrisas el interior de sus radiantes ojos.

La melancolía te volvió a acompañar después de que Blanca se fuese. ¿Cómo llegaste Paulette a quererla? Tu que coleccionabas chicos como quien coleccionaba chapas. Nadie logró entenderte nunca, el porque llorabas cuando salía el sol, y reías a carcajadas cuando caía la noche. Ay Paulette, ni la tristeza lograba cambiarte, siempre me gustó compartir el Bourbon contigo.

-Historia:

Ella lanzaba besos a los cuervos como si fueran amantes que hubiera metido en su cama hacía tiempo. Su nombre como ya debéis saber era Paulette y cuando tenía ganas de llorar se comía todas galletas de chocolate que hubiese en casa. Coleccionaba zapatos de charol y nunca vestía de amarillo porque decía que estaba gafada y que aquello era lo único que le faltaba para que le cayera un rayo al salir de casa.

Desde pequeña la apuntamos a todo tipo de artes, había que aprovechar aquel rostro, y era buena en casi todo lo que hacía. Mamá quería que fuese bailarina de ballet como lo iba a ser ella antes de que yo le estropease la vida. Pero a Paulette nunca le gustaron las mallas y las ridículas zapatillas. En cuanto tuve algo de dinero le regalé su primera guitarra, quería joder a mamá. Creo que fue mi único acto de rebeldía, pero es que la sonrisa de Paulette lo merecía. Desde entonces no se separó de ella.

Ya con dieciséis años era una fantástica guitarrista. A la que le gustaba calentarse los huesos con sábanas ajenas. No había quien se resistiese a su sonrisa, aunque para que te regalara una debías ser alguien especial.

Blanca venía a pasar un semestre desde alguna parte de Francia. Me hacia gracia que la llamase Blanche, con todas las letras. El día en que Paulette y Blanca se conocieron, la primera tenía la cara de haberse restregado en la cama de uno de los miembros del "pseudogrupo" en el que tocaba, y la segunda iba de amarillo de pies a cabeza. Se les cruzaron los ojos y fue como una descarga, como el jodido fin del mundo. De repente ya no sabían de quien era cada pierna y cada brazo. Se hicieron el amor, porque eso fue amor, del que te pega un puñetazo en la cabeza con todas sus ganas.

Pero ella se fue, y después de llevar unos meses de derrochar sonrisas, volvió a su estado habitual. Y todos pensaron que tenías depresión, pero yo sabía que eras así, que una verdadera sonrisa de tus labios, no se derrochaba, sino que se contaban como suspiros.

Familiares:

Paulette es la mediana de tres hermanas. Yo cuento su historia ahora que ella descansa desvanecida. Soy Margot, la mayor de las tres, tengo treinta y cinco años a mis espalda, y siempre pensé que sería hija única de por vida, Paulette nació cuando yo tenía quince años y mi madre la edad que tengo yo ahora. Su sonrisa ya cautivaba corazones desde el primer día, y mientras yo ya sabía que iba a ser médico, en tus ojos se veía que te ibas a comer el mundo. Nuestra hermana pequeña se llama Anouk, le encanta bailar cuando cree que nadie la mira, y hacer barcos de papel desde que tu le enseñaste, cariño. Sus trece años son tan diferentes a los tuyos y a los míos, Paulette, que me alegró. Nuestro padre murió hace un año, nunca llegamos a sentir cariño por él. Era un desconocido completo, viajaba demasiado como para sentir su ausencia cuando se iba después de estar dos semanas con nosotros. Anouk fue la que más lo sintió, a ella le encantaban sus cuentos sobre tumbas y faraones. Creo que el único legado que nos dejó él, fueron tus ojos, tan brillantes como los suyos. Mama está viniendo, no te preocupes, ella sabe que no lo has vuelto a hacer, que ha sido un accidente. Creo que esa internado te ayudará a avanzar, Paulette, siempre supimos que llegarías lejos, pequeña.

-Pertenencias:

Que se lleve la guitarra que le regalé, media docena de cajas de galletas de chocolate y uno de sus intentos de sonrisa completa, ¿de acuerdo?

Expediente:

-Motivos por el cual está aquí:

Hace años, cuando Grajo murió, Paulette se comió ocho paquetes de galletas de chocolate. No lloró una sola lágrima(¿Llorar por un pájaro, dices? me preguntó, cuando le dije que igual le venía bien desahogarse), pero arrasó con todas las provisiones de galletas que guardaba mamá en la despensa. Por eso, cuando ayer nos llamaron del hospital y nos dijeron que se había tomado todas las pastillas del botiquín, nadie se sorprendió. Paulette siempre fue de las que hacen las cosas a lo grande.

-Antecedentes:

Melancolía existencial, lágrimas que inundan habitaciones e intento de suicidio.


Extra:

- Vaya Paulette ya te has despertado, te trajo ese chico tan guapo del bar. El que nos sirve Bourbon en copas de champagne. Te emborrachaste y te cortaste, tu nunca fuiste de ver sangre, tonta, te desmayaste.¿Recuerdas, mi pequeña, Paulette?
-Leí tu email sobre el internado, creo que me vendrá bien pasar una temporada en Europa. Mamá pensará que lo he vuelto a hacer, pero solo fue una vez, tenía que saber lo que se sentía, tenía que saberlo...
-Ve a Europa, recuperaté y convierteté en una gran artista como siempre soñaste.
-Todos soñaron eso por mí, Margot, lo que yo de verdad deseo es coleccionar experiencias, todas y cada una de ellas.-Paulette sonríe a media para Margot, a ella no le regalaba sonrisas, se las prestaba.
avatar
Paulette

Masculino Mensajes : 17

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Recuerdas, mi pequeña Paulette?

Mensaje por Lars Henrik el Sáb Nov 20, 2010 1:44 pm

Ficha aceptada
avatar
Lars Henrik
Vigilantes
Vigilantes

Masculino Mensajes : 111
Edad : 41
Empleo /Ocio : Director de Lost Heaven

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.